Los estacionamientos subterráneos están sometidos a un alto nivel de contaminación por el continuo paso de vehículos a motor. Estos emiten sustancias muy peligrosas para las personas como el monóxido de carbono (CO) y el óxido de nitrógeno (NO).
También, aunque no sea evidente, los estacionamientos sufren contaminación por la evaporación del combustible del depósito de los vehículos estacionados. De manera silenciosa este fenómeno hace que disminuya el oxígeno en el aire necesario para respirar.
La tercera vía de contaminación del aire sería la producida por un incendio pues los coches debido al combustible que llevan en el depósito son muy inflamables y generadores de gases mortales para las personas. Esta es la forma más peligrosa y fatal de contaminación en los estacionamientos.
El Sistema de Extracción de Monóxido de Carbono o CO, evita la alta concentración de este gas, que son detectados mediante sensores de monóxido, el cual activa el motor Inyector y el motor Extractor, los cuales se apagan cuando se llega a un mínimo de CO, de este modo se automatiza el proceso de extracción de aire viciado y la renovación de aire puro.
La extracción la realiza mediante ductos metálicos y rejillas de extracción, la descarga se realiza por un tragaluz, con ductos verticales hasta la azotea de la edificación.
Es necesario considerar en los nuevos proyectos que actualmente vemos, contar con un extractor de monóxido de carbono para evitar cualquier daño mortal.